Es posible que las pequeñas
y medianas empresas (PYME) sean un camino
cómodo hacia la recuperación económica, y aporten algo tan imprescindible y
escaso en España como es la estabilidad.
En
palabras de Günter Verheugen, miembro de la Comisión Europea y responsable de
Empresa e Industria entre los años 2004 y 2009, «Las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (PYME) son el motor de la economía
europea. Constituyen una fuente fundamental de puestos de trabajo, generan
espíritu empresarial e innovación en la UE y, por ello, son vitales para promover
la competitividad y el empleo. La nueva definición de PYME, que entró en vigor el 1 de enero de 2005, representa un gran
paso hacia la consecución de un mejor entorno económico para las PYME y se propone fomentar el espíritu
empresarial, las inversiones y el crecimiento. Para elaborar esta definición se
ha procedido a realizar una amplia consulta a las partes interesadas, lo que ha
puesto de manifiesto que es vital escuchar a las PYME para la correcta realización de los objetivos de Lisboa».
